Los móviles con cámara han cambiado sin duda el mundo de la fotografía moderna, para bien o para mal, según a quién le preguntes. Hoy en día, la fotografía tiene tanto que ver con la comunicación como con la creación. En un medio que antes se caracterizaba por la paciencia y una increíble atención al detalle, los smartphones han hecho posible crear una expresión artística en solo unos segundos. Y, más allá de eso, puedes compartir esa expresión con el mundo en un instante.
Los fotógrafos llevan divididos sobre este tema desde que surgió. ¿Es mejor que los móviles con cámara hayan facilitado la fotografía? ¿Es un fotógrafo de iPhone un fotógrafo de verdad? Pero lo que más nos ha interesado últimamente es la relación entre la fotografía y las redes sociales. ¿Cómo ha afectado a la fotografía moderna ese ciclo de gratificación instantánea —hacer la foto, publicarla, contar los corazoncitos, esperar los comentarios—? Le hemos pedido a cinco fotógrafos que nos den su opinión sobre el tema.
Richard Hernández, profesor adjunto de Nuevos Medios
Podría usar la analogía de la comida rápida. Ha hecho que nuestro carrete se “engorde” de imágenes y que nuestros ojos se vuelvan un poco “perezosos”. Creo que la “fotografía lenta” tiene algo especial y muy valioso desde el punto de vista fotográfico, y claro, tengo esta visión un poco a la antigua porque forma parte de mi experiencia fotográfica. Hay algo especial en hacer una foto y no poder ver el resultado al instante. Hay una paciencia y una atención plena que acompañan a ese proceso y que siempre me han parecido valiosas. Además, te mantiene en el momento y evita que interrumpas el flujo creativo para comprobar al instante los resultados, algo que, en mi opinión, a menudo me impide seguir disparando porque he juzgado de inmediato que ya tengo el disparas y no sigues trabajando en la situación.
Al mismo tiempo, entiendo que esto pueda sonar simplemente a nostalgia o a un deseo de que las cosas fueran diferentes. Creo que hay una lección valiosa para los fotógrafos en aprender a hacer fotos durante largos periodos de tiempo sin mirar inmediatamente los resultados ni subirlos al instante a las redes sociales. Al hacerlo, eliminas tu conexión emocional con la “experiencia” de hacer la foto y creo que puedes valorar mejor la imagen final con una perspectiva más clara y una visión más fresca si le has dado tiempo a la imagen para “descansar”. Sin duda, se trata de una cuestión personal muy profunda y complicada, pero también creo que, incluyéndome a mí mismo, con el acceso instantáneo a compartir, también vinculamos nuestra imagen con nuestro ego al subir las fotos y juzgarlas en función de los “me gusta”. Así que no solo se han acelerado el proceso de creación y el hecho de compartir, sino que también la forma instantánea de retroalimentación pública se ha vinculado a la imagen. A menudo, recibir menos atención o “me gusta” puede afectar negativamente a la motivación de un fotógrafo.
@koci
Anthony Danielle, cofundador del Mobile Media Lab
La fotografía con el móvil aún es bastante reciente: el ciclo de gratificación y retroalimentación instantáneas no empezó de verdad hasta la llegada de Instagram en lo que respecta a las fotos de móvil, y es una parte fundamental de lo que hace de Instagram un medio tan potente. En mi caso, descubrí que esa retroalimentación instantánea me ayudó mucho a identificar mis puntos fuertes y débiles como fotógrafo. Conocer la opinión de alguien ajeno a tu trabajo no tiene precio. Además, esto funciona en ambos sentidos, porque ahora puedes interactuar con el trabajo de otras personas al otro lado del mundo y descubrir qué es lo que ven y cómo perciben el mundo que les rodea. Descubrí que me ayudó a crecer como fotógrafo, tanto al recibir esa crítica constructiva como al ofrecerla.
El hecho de que todo el mundo lleve en el bolsillo una cámara compacta bastante buena sin duda satura el mercado, pero lo mejor siempre acaba destacando. Según mi experiencia, si alguien es capaz de hacer fotos bonitas con la cámara del móvil, lo más probable es que dé el siguiente paso y se pase a una cámara réflex digital para ampliar su portfolio y mejorar sus habilidades con una cámara más potente. A medida que cada vez más gente tiene acceso a móviles con cámara de mejor calidad, la gente los usa para diferentes cosas: algunos los usan para hacer arte, otros para sacar fotos de la comida y selfies (ambas, podría decirse, formas de arte desde que surgieron los móviles con cámara). No le veo ningún inconveniente si eso hace que esa persona se interese por la fotografía como forma de expresión artística. Ya es casi un tópico oír que la película está muerta, y yo no lo veo así. Conozco a varias personas que siguen fotografiando en película por el reto que supone. Sin duda, es mucho más fácil dar a conocer tu trabajo en formato digital, pero si tienes el tiempo y los recursos para fotografiar en analógico y sabes hacerlo bien, no creo que se pierda nada.
@takinyerphoto te cuento
Adeyemi Adegbesan, Fotógrafo
Creo que este ciclo de retroalimentación instantánea nos afecta a todos. Da igual si eres músico, pintor o fotógrafo; la cuestión es que ahora puedes dirigirte directamente a tu público cuando quieras y tanto como quieras. Y, como era de esperar, esto tiene enormes ventajas, pero también algunas consecuencias negativas. Seamos realistas: hay un montón de arte malo por ahí. En el caso concreto de la fotografía, ahora todo el mundo es fotógrafo, así que el mundo online está inundado de imágenes: buenas, malas y otras que nadie debería tener que ver jamás. Pero, por otro lado, hay mucha más gente dedicándose activamente a la fotografía y creo que eso es algo positivo. ¿Está saturado el mercado? Sí.
Pero la cosa es esta: no creo que eso haga que sea más difícil destacar. Yo lo veo así: sí, ahora todo el mundo es fotógrafo, pero eso también significa que la gente en general tiene más interés y aprecia más la fotografía, y la buena fotografía en particular. Creo que algunas de las cosas que tienes que hacer para destacar han cambiado, pero al fin y al cabo los que piensan con visión de futuro y los “tíos duros” que lo hacen todo por su cuenta seguirán destacando entre la multitud. Hace 30 años, quizá bastara con dominar los aspectos técnicos del oficio para destacar. Y sí, probablemente eso ya no sea suficiente (a menos que fotografíes en película), pero si dominas el oficio, puedes aportar una idea original y sabes moverte por las redes sociales, lo tienes chupado. Y si te fijas en lo que están creando ahora mismo los fotógrafos más vanguardistas, es más emocionante que nunca. Hay muchísima gente llevando esta forma de arte por nuevos caminos. Así que, al fin y al cabo, creo que es lo mismo de siempre: si quieres triunfar como artista, sé original, sé tú mismo y trabaja hasta que estés a punto de caer rendido. Entonces estarás en buena forma.
@soteeoh te cuento
Simeon Rusnak, fotógrafo
Los móviles con cámara han cambiado sin duda el mundo de la fotografía gracias a su facilidad de uso, a los avances tecnológicos y a que parecen estar siempre ahí contigo. Ahora más que nunca se hacen, se ven y se comparten fotos, ya que el auge de los móviles con cámara ha venido acompañado del auge de las redes sociales. Las actualizaciones sin fin traen consigo una sed insaciable de nuevos contenidos y creo que, como consecuencia, el tiempo que dedicamos a una sola foto ha disminuido: en lugar de ver una foto y tomarnos nuestro tiempo con ella, actualizamos, nos desplazamos, miramos, tocamos dos veces y volvemos a empezar.
En una sociedad en la que todo es instantáneo, cambia y se renueva constantemente, la cámara del móvil es una herramienta ideal para quien la usa. Es una herramienta con defectos y limitaciones, pero ofrece un montón de posibilidades a cualquiera que lleve un smartphone para explorar una escena, capturar un momento y desarrollar su ojo fotográfico. Esta pausa (ya sea una o varias) a lo largo del día me da, al menos a mí, un momento para desconectar y concentrarme en una sola cosa: el momento.
@simeonrusnak te cuento
Jamie Betts, fotógrafo
Los móviles con cámara lo han cambiado todo. La cantidad de fotos que se hacen cada día es alucinante. Con las redes sociales y apps como Instagram, los aficionados a la fotografía de a pie se han convertido en posibles herramientas de marketing para las grandes empresas. Muchas empresas se ponen en contacto con usuarios de Instagram que tienen muchísimos seguidores y les piden que promocionen sus productos. Les envían sus productos a estos fotógrafos de Instagram, les piden que los fotografíen, que los mencionen en sus publicaciones y que los etiqueten como corresponde; para ellas, esto es casi marketing gratis.
Sin duda, esto está afectando a los fotógrafos profesionales. Este tipo de marketing y publicidad basados en la realidad están restando valor a la fotografía publicitaria profesional y a lo que los fotógrafos profesionales pueden cobrar ahora. Solo estoy esperando el día en que pueda vender todo mi equipo profesional y hacer fotos con el nuevo móvil con cámara de formato completo.
@jamiebettsphoto